domingo, 16 de marzo de 2008

YO PECADOR. Santos Asuntos del Alma.


Esta semana amaneci mas pecador que nunca.

Para creyentes emparentados con el cristianismo y la tradicion judeocristiana, los pecados serios d e los hombres eran aquellos que Moises bajo del monte y que luego Jesus complemento con el Amor necesario entre los hombres y Dios si que estos, mediante la observancia d e la ley, aspiraban a la felicidad durante su paso por esta ingrata vida. Sin embargo y una vez mas, en un intento que yo creo tiene que ver mas con la actualizacion d e la Iglesia Catolica como institucion en su relacion con una sociedad cada mas sofisticada y transversal, el Vaticano sorprende con la definicion de nuevos pecados que el militante debiera respetar responsablemente. No hay dogma, o si lo hay, este resulta inascible para el catolico que aun tiene problemas con los viejos pecados de todos. Estos nuevos nos llegan del cielo carentes de toda abstraccion , por lo tanto, son mas dificiles de excusar pues, como buena norma, elimina y se gasta mas reglones para hacerlo, todo espacio para la ambiguedad a donde nos ibamos a refujiar los Buenos Hijos de un Dios comprensivo, compasivo que entiende que somos solo carne y agua.

Asi las cosas, ahora peco cuando fumo pues, segun el Vaticano, la polucion ambiental es un pecado. Peco cuando pirateo discos que no estan a mi alcance economico y en fin, pecamos cuando evadimos al menos, en una pequenia porcion, despreciable por lo demas, esos impuestos que en definitiva iran a parar a los bolsillos d e algun politico con oscuras intensiones.

No viene al caso sojuzgar a la Santa Madre Iglesia pues, como muchos en esta asamblea, mi relacion con Dios es tanto o mas cercana pues me sorprende cada dia con su grandeza. Me basta con eso para sustentar mi fe y voy por el mundo sabiendo que El y solo El, conoce el fondo d e mi Corazon, afirmado en el hecho de que es mi Padre y como el mismo Jesus dijo: “Un padre no da de comer serpiente a su hijo cuando este le pide pescado; ni piedras por pan”. Y para eso, solo bastamos yo y mi habitat revolucionario que Dios me ha regalado, la realidad de la que hablo vuelta asombro constante, y la realidad es per se un asunto inobjetable y eso, no necesita normarse.

Nino Cuevas.

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