Yo soy de una rivera lejana.
Mi patria son a penas unos cerros ariscos,
unas calles,
cuatro o cinco barrios con sus casas
donde todos se conocen.
Alli naci un septiembre
bajo los fuegos del Golpe
cuya historia
con el tiempo
tambien se llevo a mi padre. German.
Y que,
Y que,
por definicion absoluta,
sanguinea y ferozmente,
me arrimo a la izquierda
donde todo se ve con el color de la injusticia,
donde todo se ve con el color de la injusticia,
cuando en realidad,
el sentido comun tiene varias manos.
Todas ellas me tomaron y me llevaron a la vida.
Recuerdo haber violado las leyes muy tempranamente,
cuando los calores del verano me dejaron sumergido
en la acequia d e la Plaza Publica,
y en Armas,
Un dia habil de semana,
buscando el solaz del agua fresca,
me banie desnudo en esos resumideros...
"ADONIS DE OCHO ANIOS SOPRENDIDO EXHIBIENDOS EN PLAZA DE ARMAS"
"Fue llevado por Caravineros de Chile y devuelto a sus mayores"
-titulaba la prensa local-
No tengo memoria d e una golpiza mayor que esa.
Yo fui un ninio de aula,
pero mas del rio.
De jugar a la pelota aunque sigo siendo malo.
De esa epoca conservo aun varios amigos
con quienes no me canso
de hablar siempre de lo mismo:
Del diablo y las mujeres -que son una sola cosa-,
del trabajo y un pasar ajustado casi siempre
que hablamos de lo mismo.
Con el tiempo,
como todos, emigre buscando nuevos sacrificios,
articulando el lenguaje d e las luces que se abrian a mis ojos nuevos,
provincianos.
Me hice hombre en esos tramites de hombre
que solo el hombre define con sus actos
de hombre presisamente.
Hablo del amor, de la primera vez que se deslengua
y se vuelve el primer Trofeo.
Ahora,
un poco mas viejo y mas triste,
descubro finalmente el enganio,
el trofeo que fui yo,
ella solo se abrio de cuerpo
-cuerpo partido en mitades justas para el justo muchacho-
y me dejo caer en el precipicio donde mueren y penan los valientes,
donde van a tener sus hijos y prodigar caricias
a quien es, finalmente,
la duenia d e nuestros dias y sus afanes.
Nosotros,
los otros locos vagabundos,
nos inventamos empresas fantaseosas
para reemplazar aquella otra mayor
que es la familia, el hogar, la propiedad privada.
En mis dias,
las economias se cuentan con los dedos de la mano.
y los amores se colman
con una mirada a la que hoy es mi casa,
la Casa Grande, la puerta abierta,
las calles que la limitan y la poesia
que aviva el fuego que entivia sus rincones oscuros y los corazones.
Mis amigos me ayudan con las goteras en invierno.
Cuidan d e mis perros y en mi ausencia,
le cantan a las noches que alli los arrincona y los recibe.
Mi Casa,
donde un dia de enero,
habiendo pasado ya los treinta,
meti las manos y los pies al barro,
busque la paja, tome la pala,
repuse vidrios y le conte un chiste a las puertas y ventanas d e mi casa,
para que rieran como es debido a toda casa.
Buscando darle alcurnia con la cual yo no habia nacido,
Para darle noble titulo,
La nombre Casa de Todos,
Y me propuse enseniar alli
lo que los anios y mi paso por las vidas de otra gente
me habian enseniado a mi
en su momento.
Uno es lo que da y recibe al mismo tiempo,
y es lo que recibe con las manos que lo recibe.
Por causa de esta operacion tan sensillamente humana,
sin el oficio ni la pompa de los grados ilustres,
justifico frente a ustedes mi presencia en este dia.
Otra vez hay que levantar y defender la Casa.
En mi mano derecha traigo un palo que recogi en el camino.
En mi mano izquierda
una caricia y en mis brazos,
el abrazo justamente.
En mi corazon
un pajaro alborotado
Y En mi alma,
todo el tiempo del mundo para comer de la mesa de mi Casa,
donde nunca ha faltado
PARA NADIE.
Nino Cuevas.

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